Una nueva jornada de gozo y alegría: VII Congreso de Cuntis

José, nuestro demandadero, felicitando a María Antonia
     Bienvenidos seáis los que esperabais esta croniquilla que ya se iba retrasando demasiado. Deseamos transmitiros los momentos de alegría y de compartir que hemos vivido juntos en el VII Congreso dedicado a Madre María Antonia.

       Todo empezó el pasado sábado, 6 de octubre, fecha en que hicimos confluir el Congreso cuntiense de este año con el día natalicio de la Sierva de Dios. De hecho, se procura que el Congreso se realice siempre en sábado, para facilitar la asistencia a todos los que vienen de algo más lejos, pero este año, podríamos considerarlo “jubilar”, por haber caído dicho sábado precisamente en el día en que la comunidad celebra por todo lo alto la fiesta en honor a su Madre María Antonia, “desde tiempo inmemorial”…

Casa habitada por la Madre en 1730
      Amaneció el día aquí en Santiago un poco lluvioso, pero en las hermosas tierras de María Antonia brillaba una serena y luminosa atmósfera, que al final lograron traernos por la tarde a la ciudad, pues un espléndido sol envolvió con su calor los Actos conmemorativos de la segunda parte del día, es decir, la Paraliturgia que preparamos en “nuestra iglesita” (como la llamaba la Madre María Antonia), permitiendo que todos los visitantes, al terminar, pudiesen darse su paseo por las zonas donde todavía existen las primeras casas donde se instaló la Sierva de Dios en sus diferentes venidas a Santiago antes de fundar.
       Estos Congresos de Cuntis han cobrado una muy definida “manera de ser”; diríamos que tienen como una estructura que los define, pero luego aparecen elementos diferentes cada año, que demuestran la capacidad de creatividad de los organizadores…

       Siguiendo, entonces, este boceto inicial, abrió el Congreso nuestro ya tan conocido y amado párroco de santa María de los Baños, sucesor de aquel otro párroco que en 1700 bautizó a la niña María Antonia en esa pila bautismal, don Juan Carlos Martínez Mariño. Se vio en esta ocasión acompañado de otros buenos amigos sacerdotes de lugares significativos comarcanos a la villa de Cuntis, en total cuatro párrocos: de Villagarcía, de Troáns, Cuntis y de la parroquia compostelana de san Cayetano, don Víctor Sánchez Lado, que por la tarde presidió los actos en el monasterio. Nos alegra mucho que el conocimiento y el aprecio hacia la Madre se vaya extendiendo entre este grupo sacerdotal de la diócesis, pues ellos están descubriendo una auténtica joya para su vida espiritual y les parece apasionante darla a conocer entre sus fieles, como una persona que tiene mucha riqueza que entregar y mucho con que ayudarnos en estos tiempos recios para los creyentes.

      El ponente de la conferencia –don Domingo González Lopo- se movía como pez en el agua en el salón de Actos. Se sirvió de una amplia pantalla donde se reproducían numerosas imágenes, mapas, itinerarios, porque su tema –que lo borda desde sus innúmeras investigaciones sobre el mismo- es nada menos que la devoción Mariana del Carmen en tierras gallegas, sus inicios y expansión secular. Y resulta curioso observar que no sólo la Galicia marinera es la que prontamente asumió esta devoción como suya, enamorándose de la “Estrella de los Mares”, sino que también las tierras no costeras, del interior, tienen una verdadera pasión hacia nuestra Señora del Carmen. Un claro ejemplo de ello lo vemos en las recientes hipótesis que se van haciendo sobre la posible influencia de la enorme devoción que reinaba en la parroquia cercana de Santa Cruz de Lamas, cuya cofradía se remonta al siglo XVIII.
         Nos comentaba más tarde la gente que el catedrático se había ganado la atención y el encanto por parte de todos, pues reúne las cualidades de un excelente orador lleno de amenidad, y de facilidad para conectar pronto y bien con la gente.

      La segunda parte de este Encuentro en el Balneario constituyó una sorpresa muy agradable, bien recibida por parte de todos: se hizo la presentación de una publicación muy querida por nosotras, carmelitas; un sueño acariciado y hecho realidad después de entusiastas esfuerzos, preparado con mucha ilusión. Se trata de la primera publicación de una Vida de la Madre María Antonia dirigida a los niños, con una narrativa llena de encanto, adaptada a la comprensión de los más peques, e ilustrando todo el hilo del texto unos dibujos, la verdad que muy bonitos, finos y sugerentes… La persona que ha hecho estos dibujos –la argentina Eugenia Torres- es una muy cercana amiga de nuestra comunidad, y conociendo su facilidad para el dibujo y su inspiración para darle hondura a lo que sale de sus lápices, le pedimos que nos hiciese esta parte importante del libro. Eugenia tuvo la oportunidad en el Congreso de explicar y desarrollar todo su sistema de trabajo de una manera realmente bella y delicada. Ella ha realizado muchos estudios en su país argentino para prepararse a ser catequista y para completar su formación en los campos diversos de la educación católica. De hecho, lo que aquí ha podido transmitir ha sido su idea principal al concebir cada dibujo del libro “La monjita del Penedo”: esos dibujos no están al azar, no se limitan a representar alguna escena que se está narrando. Quieren ir al fondo, quieren catequizar con cada gesto en el rostro, en las manos, en las posturas y en los ademanes.
En la amplia pantalla del ordenador escogió algunos que a ella le habían despertado similitudes en la actitud de María Antonia por ejemplo con la Virgen María. Así, en el dibujo en el que el papá de María Antonia riñe a sus hermanos traviesos, ella se pone entre su padre y sus hermanos como intercesora. En este sentido habló Eugenia, captando la atención de muchas madres de familia, que se sintieron animadas a ser “catequistas” en casa de sus propios hijos, con la buena ayuda de este precioso libro que está para estrenar. 

       Con estos entretenimientos tan interesantes y pedagógicos finalizó la mañana en el aula, sin faltar en un discreto rincón la exposición de las famosa Tartas “A Monxiña do Penedo” y los deliciosos “Penedos”, especie de “cocadas” que fueron presentados ya el año pasado con mucho éxito por su calidad. Durante el mediodía se verificó la visita a los santos lugares del nacimiento y primer despertar de María Antonia, donde su abuelo paterno instaló la hacienda junto con su mujer, doña Ana de Andrade. Un especial devoto de María Antonia se encargó de limpiar y aderezar el recinto que contiene las pocas ruinas que aún quedan, memorial silencioso de un gran pasado que conservamos con tanto amor y veneración… 



       La hora fijada para la Paraliturgia en el monasterio era a las 5: 30 de la tarde, y las buenas gentes cuntienses aquí estaban antes de dar el reloj… Presidía como hemos indicado, don Víctor Sánchez Lado, el sacerdote que desde el primer Congreso en 2011 no ha fallado ni un solo año, convirtiéndose en “memoria viva” de este evento singular que, con su infatigable constancia, no deja de difundirlo, apoyarlo y promoverlo entre las muchas personas que trata en sus numerosos apostolados. La Iglesia estaba muy bonita, sencilla, como nos gusta a todos, y le gustaba a María Antonia, con su sello de belleza, porque sencillez y belleza era lo que nuestra Venerable Madre aconsejaba en el trato con las cosas de Dios.

        En continuidad con el tema tratado por la mañana en el Balneario, también ahora se hizo por parte de las Hermanas la lectura de una serie de textos donde se intercalaban introducciones seguidas de las propias palabras de Madre María Antonia, narrando por sí misma su devoción inquebrantable a la Virgen María desde su más temprana niñez, acrecentada a medida que se iban sucediendo los años: su amor entrañable al Escapulario del Carmen “que siempre traía conmigo”, devoción compartida por su propio esposo; su amor entrañable al santo hábito carmelitano, hasta el punto de recibir la visita de la misma Virgen Santa, que le mostró su deseo de que lo tomara, y le enseñó el color de la túnica –blanco- que en la visión intelectual percibió “como de una luminosidad inmaterial”; su amor entrañable hacia el rezo del Rosario, que diariamente rezaba sin dejar jamás de hacerlo; en fin, la búsqueda de algún santuario mariano de la zona de Baiona – ermita de nuestra Señora de la Cela, en Baredo-, que le parecía muy apropiado para hacer la fundación que Dios le había pedido.
La voz de María Antonia resuena en boca de sus hijas...
     Después se hicieron dos lecturas bíblicas que completaron esta parte de escucha, y que bellamente don Víctor tomó como ilustrativas para el desarrollo de su homilía. En la misma, fue resaltando las ideas más importantes que habían ido fluyendo por la mañana en las diferentes ponencias, y como gran conocedor de nuestra Sierva de Dios, recalcó lo que podía servir de ejemplo para los oyentes de hoy, para imitarla y para incentivarnos más en su aprecio y discipulado. La verdad es que, como se nos dijo después en el locutorio, casi “se ponía la carne de gallina” al escuchar bajo su propio techo, en esta Casa de la Virgen, a la Madre María Antonia, con todo el peso de su elevada doctrina, que la Iglesia le está confiriendo y aprobando. ¡Es un deleite acercarse en grupo a escuchar sus experiencias –humanas y divinas- desde su propia pluma!

       Durante la sencilla procesión hacia su sepultura, portando el cestillo de flores como ofrenda simbólica de todos los presentes, la organista acompañaba con dulces notas a los oferentes, gesto éste de la ofrenda que significa mucho para todos, pues es el momento en que cada uno le pide sus gracias a la Madre, le pone a sus pies tantas necesidades, preocupaciones, lo que lleva en su corazón…
Cuntienses departiendo con las hermanas,
 disfrutando del encuentro

    Terminado el Acto litúrgico, nos dirigimos al encuentro amistoso y familiar en el locutorio. Eran ya rostros muy conocidos y queridos para nosotras, pues siete años de continuado compartir invitan a una cariñosa intimidad. Los nombres y los rostros nos consuelan mucho. Estas buenas gentes han sabido reconocer la valía de esta figura insigne de su tierra, y hemos podido charlar de cómo va adelante el Proceso de Canonización, los pasos que se siguen dando, y –esto lo recalcamos ahora para que se sumen también todos ustedes- la importancia de nuestra oración para que el Santo Padre nos otorgue prontamente el Decreto de Venerabilidad. Sería el paso determinante –junto a la aprobación de un milagro- para acceder sin más a su Beatificación.

       Muchos temas han salido en el ratito pasado en el locutorio. Da mucha devoción ver a familias con sus tres generaciones, todas comentando los recuerdos de sus mayores sobre tradiciones de lo que se sabe popularmente sobre María Antonia. Finalmente, los peregrinos se hicieron fotografiar ante el sepulcro de la Madre como recuerdo gratísimo de este nuevo Congreso, dando gracias a Dios por haberlo vivido, y deseando que el próximo sea igual de encantador. Por nuestra parte, nos resta agradecer todo este desmesurado amor hacia Madre María Antonia, que redunda en un amor hacia sus hijas y la obra que con tantos trabajos y generosidad dejó plantada en Galicia, cuna y nacimiento de la Orden de Santa Teresa de Jesús en este Reino señero y apostólico: ¡el Carmelo compostelano!

¡Los felices peregrinos junto al Sepulcro de la Madre!




¡Nueva convocatoria al VII Congreso de Cuntis!

      ¡Ya tenemos aquí preparado el Programa de este nuevo evento anual que con tanto empeño e ilusión nos ofrecen los  organizadores del Congreso "A Monxa do Penedo"!

     Hacemos breve recuento de la asombrosa y continuada trayectoria que han seguido, remontándonos al primero de ellos, el de 2011, cuando el entonces buenísimo alcalde de la villa de Cuntis, don Antonio Pena Abal, tuvo la secreta inspiración de ponerse en contacto con las hijas de Madre María Antonia para aunar esfuerzos en el mutuo interés y deseo de apoyar su Causa de Canonización. En estos siete años ininterrumpidos, han aportado sus interesantes ponencias numerosos invitados que, desde el plano cultural -y con la dimensión espiritual más actualizada- nos han permitido conocer mucho y muy bueno acerca de nuestra Monxiña. Os invitamos a todos los que podáis, a acudir este año de nuevo al hotel-balneario: ¡Madre María Antonia tiene siempre alguna sorpresa preparada, que nos hace bien al alma conocer y compartir juntos, en familia!

      Sin más, nosotras, desde la retaguardia, pero bien atentas e ilusionadas, les esperamos a cada uno, con el deseo de que sientan que cada presencia es muy importante, muy bien acogida, y enriquece el ambiente distendido, festivo y caluroso que deseamos tributar a nuestra amadísima Madre María Antonia de Jesús. En otro momento, haremos la crónica del Encuentro. ¡Muchas gracias a todos!











“¡Su Majestad nos dé verdadera humildad,
que es la que lo disimula y suple todo!”

La humildad de un caño de agua fresca...

       La virtud de la humildad era la actitud habitual que caracterizaba a María Antonia. Santa Teresa había definido esta virtud diciendo tan certeramente: “La humildad es andar en verdad, delante de la misma Verdad”. También la Sierva de Dios pudo hacer suya esta constatación. Toda su vida, podemos decir, anduvo en humildad porque anduvo en verdad. Es lo que vivió plenamente hasta el heroísmo, fiel a la importancia que para ella tenía esta postura espiritual.

La humildad de una piedra sobre otra piedra...
      Madre María Antonia define la humildad como el cimiento imprescindible para levantar todo el “Edificio” en el alma del creyente: El principal fundamento del Edificio Espiritual que debemos las religiosas de fabricar en nuestras almas, con la ayuda de la divina gracia, es la virtud de la santa humildad. Porque si ésta nos falta, que es el propio cimiento de este espiritual edificio, nos falta todo” (Edificio  Espiritual, Parte I).

    A partir de esta idea tan plástica, sobre la que en su obra magna se apoya para describir ampliamente los pasos sucesivos para la construcción definitiva del itinerario hacia la comunión con Dios, ahora podemos deshilvanar todos los aspectos de la humildad que era como “el atuendo” de que ella se vestía.

       Tanto sus escritos como las afirmaciones de las muchas personas que la conocieron o convivieron con ella nos llevan a descubrir que la humildad fue tan connatural en Madre María Antonia, que era como el “climax” de su vida espiritual. En un momento de reflexión, de fuerte aprecio por esta virtud, exclama: “¡Su Majestad nos dé verdadera humildad, queridas hermanas mías, que es la que lo disimula y suple todo!” (Ibíd.).

La humildad de un lavabo de manos...
      En su Autobiografía, desde el principio de su niñez convencida de su nada, dice: Empecé a considerar quién era yo, que parecía un montón de tierra”. Esta baja consideración de su persona la llevaba a "no tener asimiento a honras y señoríos" (Declaración de P. José de Jesús María).

      Y corrobora el mismo confesor, hablando de la humildad y pobreza que tenía Madre María Antonia: "La pidió por esposa un sujeto de muchas conveniencias [...] pareciéndole más conforme a Dios el pobre que el rico" (Ibíd.). Sigue profundizando P. José en la humildad, cimiento de la misión de la Sierva de Dios: "El llamamiento del Señor y sus promesas de fundación hecha en estas palabras: –“En el corazón humilde y obediente reposa mi cabeza. Tú serás fundadora de un convento”-, responde a un acto de obediencia y humildad que Madre María Antonia había hecho en aquel momento a su confesor” (Ibíd.).

        Dado el corto espacio de que disponemos en este Blog para un estudio más extenso, optaremos por recoger sin más las apreciaciones de muchos testigos que declararon en el primer Proceso. Familiarizados como estamos de los hitos principales de su vida, podremos captar la valía de su humildad enraizada en lo más profundo de su alma:

          “Madre María Antonia, para ejercitarse en la humildad concibió vestirse de hábito de tercera de San Francisco y desnudarse de los vestidos del siglo, por ser hábito más humilde cuya virtud anhelaba su corazón” (Informaciones). “De esto resultó una gran persecución con palabras afrentosas, ultrajes y baldones y todo lo llevó con gran humildad” (Ibíd.).

La humildad de un Crucificado...
        Cuando viene a Santiago al primer intento de fundación, una de las compañeras se le vuelve contraria, interpreta desenfocadamente todas sus cosas y promueve un proceso contra la Sierva de Dios. El señor arzobispo la nombra en cierto modo superiora del grupo y toda esta situación conlleva la humillación y el desprecio de María Antonia, que lo acepta y lleva todo con heroica virtud, amor y compasión hacia la pobre hermana, y con su perdón entero y gratuito. Lo comenta P. José de Jesús María, con admiración:

      “Se ejercitó mucho en la humildad con el obispo de Santiago en la declaración que le hizo de las acusaciones de María Rivera [la discípula que la traicionó]”. Y lo corrobora añadiendo: “Resplandeció de una manera singular con María Rivera dándole la obediencia y besándole los pies" (Informaciones I).

       La hermana María Teresa de San Rafael, de su comunidad de Santiago, atestigua “que resplandeció con singularidad en la virtud de la humildad por lo que experimentó en su reverencia, pues cuando acababa el oficio de priora se quedaba como una novicia y con la misma humildad y rendimiento se portaba como si no lo hubiese sido, y tenía tan poca satisfacción de sí que en todo pedía consejo y aun a las modernas” (Informaciones).

            La caridad no es jactanciosa, no se engríe. Madre María Antonia vivió siempre todo  con un amor humilde, sin atribuirse nada a sí, al contrario, sorprendida de que Dios utilizase medio tan pobre como ella era. Siendo priora, llama la atención a las monjas su modo de gobierno: “Cuando era prelada, no las mandaba con imperio, sino como quien rogaba con amor y humildad”.

      Sale de su convento de Alcalá hacia la fundación de Santiago, sin jactancia ni engreimiento, sino con suma humildad: “Despidiéndose de la comunidad con mucha humildad y pidiéndole perdón del mal ejemplo que les había dado, y reconociéndose indigna de estar en su compañía” (Informaciones III).

La humildad de un trabajo sencillo...

      Edifica a todas las madres fundadoras porque “con ser la fundadora principal y que trabajó tanto por esta fundación, no hacía ostentación de ello ni se metía en nada cuando era súbdita si no le pedían consejo” (Hna. Mª Josefa de Jesús).

    “Aunque trabajó tanto por esta fundación y los dos dichos bienhechores dieron la dicha limosna por su respeto, no se gloriaba de ello, antes, si alguna vez le decían algo sobre este punto, respondía, que todo lo había hecho Dios y que su reverencia no había hecho nada” (Informaciones).

         A uno de los confesores del Carmelo de Santiago le confesará que “estaba en la mayor confusión porque su Majestad había tomado por instrumento para aquella fundación a una persona tan vil y pecadora como ella, aunque así resplandecía más la omnipotencia de Dios” (P. Francisco de Santa Teresa).

La humildad de una santa sepultura...
     Concluyendo, pues, este rápido repaso que podría multiplicarse acerca de la humildad manifestada en la Sierva de Dios, podemos comprender que estos ejemplos suyos tienen una finalidad dirigida hacia cada uno de nosotros: en estos tiempos actuales de postmodernidad, en los que el hombre se empeña en “conseguir éxitos cada vez más logrados” (Liturgia de las Horas), y donde cualquier gesto de blandura o bondad se interpreta como una frustración de la personalidad, Madre María Antonia nos dice que el verdadero éxito, la felicidad verdadera más profunda del ser se encuentra en la humildad. No entendida como frustración, sino -como decía más arriba su confesor P. José de Jesús María-, como el verdadero “señorío” de nuestra personalidad, frente a las esclavitudes innúmeras que nos presenta la mundanidad de una sociedad cuando le falta Dios.




     Nota: Todas las ilustraciones de este estudio han sido tomadas en nuestro monasterio, gloria y ornamento de sus desvelos de fundadora.

VIDEO PROCESIÓN DEL CARMEN - 2018


     Se concluye el apretado mes de julio, el de los grandes festejos que vivimos los compostelanos, con las dos “fiestas regias”, de las que somos humildes privilegiados: la solemnidad de la Virgen del Carmen, y la solemnidad de nuestro Apóstol Peregrino, el Señor Santiago, amigo del Señor. Este mes que se cierra tras de nosotros lo hemos dejado reflejado en nuestro Blog en una muy interesante tradición oral que se nos ha transmitido con gran colorido y entusiasmo, siguiendo con interés las pautas que progresivamente nos iba dando el autor sobre su posible hipótesis de los orígenes de la devoción de nuestra Madre María Antonia a la Virgen del Carmen, fundada en lo que se vivía en Santa Cruz de Lamas, tan cercana a su vivienda de O Penedo.
      Ahora queremos compartir desde otro ángulo los “ecos marianos” que todavía resuenan en nuestra alma, como algo que se ha vivido desde la fuerza de la devoción del pueblo y que nos toca realmente y nos emociona anualmente, renovando nuestra admiración por el encanto que trae consigo la presencia de tantos devotos de María en el día de su Fiesta.

       Este año, vamos a dejar la crónica “en descanso”, pues el desarrollo del día tiene un denominador común que transcurre como ya hemos destacado en otros comentarios. Decir, tan sólo, algunas cositas que se han destacado y que han embellecido la Fiesta:
- La participación de fieles durante la Novena se aumentó notablemente con respecto al año anterior, lo cual nos ha dado alegría. El “predicador”, Padre Chris Surinomo, oriundo de Indonesia, gran amigo y hermano de nuestra comunidad, despertó con facilidad un fervor grande y era escuchado con un total silencio. Ameno, pero sobre todo, enamorado de su Reina y Señora del Monte Carmelo, la quiso presentar en todo momento desde el marco evangélico donde se nos habla de Ella, con pensamientos muy nuevos y sugerentes, destacando primordialmente su papel de Madre. La comparación continua de cómo se comporta una madre de la tierra con su hijo y con los demás conocidos, le dio a su exposición una nota de ternura y de confianza que nos presentaba a la Virgen con una cercanía y comprensión muy emotiva.

     Pero en estos momentos, lo que nos interesa es ofrecerles para que lo disfruten una Presentación muy bien elaborada que en ese día de la Procesión, don Antonio Pena Abal ha tenido la delicadeza de dedicar a la misma Virgen, poniéndola a Ella como a la Reina que con su perfume y su encanto, atrae hacia sí a sus hijos. Ha conseguido reflejar el ambiente reinante, ese ambiente cálido y tranquilizador que embarga todo el trayecto de la Procesión por las calles de la ciudad. El mérito de esta Presentación es que todas las fotos y vídeos que la forman han sido tomados por él mismo durante el día, y podemos apreciar los detalles en los que se ha fijado, muy elocuentes y bellos. También decir que la música sonora de la Presentación ha sido la grabación en directo de la Banda municipal que acompañó en todo momento el Trono de la Virgen, y que siempre tienen el detalle de tocar en la recogida, frente al Portón de entrada de la capilla, el Cantemos al Amor de los Amores, con una armonización elegante, sonora, y magnífica. Por todo ello damos gracias a Dios, y pasamos a dejarles aquí el enlace para disfrutar de esta “salida de paseo con la Madre”…

     Observen las tomas finales de la Presentación, donde don Antonio recoge en una sola escena el sepulcro de Madre María Antonia, la imagen de Santa Teresa, y el Arco de flores que protege el Trono de la Imagen de la Virgen del Carmen: tres protagonistas juntas que forman el Todo de nuestro Carmelo, y que seguramente observaban a los cientos de fieles con un cariño grande, derramando sus bendiciones llenas de Amor y ternura hacia cada uno. 

¡Viva la Virgen del Carmen! 
¡Viva la Reina del Amor!

(Para ver la Presentación, hacer clic aquí, muchas gracias): 
https://www.youtube.com/watch?v=gYV4V3OqI3Y







Descubriendo las raíces originales de la honda devoción de María Antonia a la Virgen del Carmen

Una leyenda o tradición oral muy bien fundada sobre su devoción carmelitana hacia la Virgen del Carmelo: Santa Cruz de Lamas

   La espléndida fiesta recientemente vivida en nuestro convento, un año más, para celebrar a nuestra Señora del Carmen, nos ofrece un sinfín de posibilidades y de temas que podríamos abordar, alusivos a la profunda devoción que nuestra Madre María Antonia experimentó hacia esta Advocación tan concreta. Nos gustaría que este pequeño artículo nos ayudara a comprender mejor a qué grados de profundidad llegó esta indisoluble vinculación con nuestra Señora del Carmen, y para ello, tratamos de investigar los sustratos o raíces que subyacen detrás de este amor y que un eminente investigador cualificado ha estudiado a fondo, hasta el punto de poder ofrecernos hoy no sólo respuestas a esta búsqueda de los orígenes, sino que aporta una hipótesis nada desdeñable, original e interesante, muy bien fundamentada. Se trata de una leyenda o tradición oral que se ha transmitido de boca en boca en un lugar situado a la otra vera del río Umia, justo en la vertiente opuesta al Penedo. Estamos hablando de una parroquia del Ayuntamiento de Moraña, que se llama Santa Cruz de Lamas (llamada también A Igrexa) Efectivamente, el río Umia separa a los Ayuntamientos de Cuntis y Moraña. Y la aldea de Santa Cruz está al suroeste de O Penedo. Adjuntamos un mapa en el que se puede ver la situación de O Penedo en referencia a A Igrexa (Sta. Cruz) y a Cuntis. 

           Una vez situados en el lugar que va a constituir el escenario principal de nuestro estudio mariano de hoy, preferimos dejar plenamente la palabra al entusiasta y especializado investigador que ha ido formando una hipótesis serena y apasionante por haber poddio recoger "in situ"toda la información y reelaborar después todos los datos estudiando distancias y sacando conclusiones pertinentes. Sigamos con atención sus descubrimientos y los pasos que ha ido dando hasta llegar a la conclusión que nos parece realista y significativa. He aquí su relato:


    "Hace unos meses, halando con Paulino, el escultor de Santa Cruz de Lamas, le comenté sobre Madre María Antonia, y para sorpresa mía, me dijo: “Sí, hombre, yo estuve un par de veces en el convento de las Carmelitas… A monxiña venía con su madre a misa a Santa Cruz”. Yo pensé: ‘hala, ya estamos inventando’. Pero después me pesó no haberle preguntado de dónde sacaba el dato. Y no lo pude hacer porque desde hace un tiempo vive en una residencia de ancianos en Pontevedra. Pero anteayer me crucé con él en la acera, y se lo pregunté. Me dijo que eso era lo que contaban los ancianos de Santa Cruz (él tiene 88 años), concretamente la Sra. Pepa do Castro, que murió hace 50 años a los 90 años de edad. 50+90= 140 años para atrás, que si le sumáramos alguien de 70 años que lo contara antes nos ponemos en 210. De manera que en unas pocas generaciones de tradición oral estaríamos en la época da monxiña. 

La Capillita itinerante visita los hogares
 para bendecir a las familias
de toda la parroquia y aledaños

       Entre estas personas, transmisoras orales de este convencimiento de la asistencia de la nena María Antonia al Carmen de Santa Cruz de Lamas tengo más conversaciones interesantes: hablando con otra vecina (Carmen de Eligio, de unos 65 años) ésta me comentó que cuando su suegra se estaba muriendo le había hablado ‘da Monxa do Penedo’ (“mira cando lle acordou”, añadió). Me parece significativo que una señora se acordase de ella en la proximidad de su muerte (aunque entonces en esta parroquia todas las mujeres se enterraban vistiendo el hábito del Carmen). Esta señora era sobrina de la Sra. Pepa do Castro.


    Otro día, otra vecina me comentó que en su casa, en el desván, debía de haber un librito sobre ‘A Monxa’. Tres meses después lo buscó, y resultó ser el ‘Compendio Histórico de la vida de la Madre…”, editado en 1948. Las señoras de esta casa solían colaborar (por ejemplo, cosiendo) con el párroco, al igual que la Sra. Pepa do Castro.

      Medí con el Google Earth (más o menos) la distancia que había entre O Penedo y la iglesia de Santa Cruz, y entre O Penedo y la iglesia de Cuntis, y me dio aproximadamente un kilómetro menos a favor de Santa Cruz. Recientemente he descubierto, por un chico que estudia Historia en la Universidad de Santiago, que había una especie de camino Real medieval (de posible origen romano) que unía Arca (en el Ayuntamiento de A Estrada) con Caldas de Reis, bordeando el río. Y que por tanto trazaba un buen camino entre O Penedo (al que lo unía el puente romano de A Taboada) y Santa Cruz, bajando por ‘O Pego’. Desde O Penedo hasta la iglesia de Cuntis hay 3 kms. Y desde O Penedo, cruzando a Ponte, bajando por O Pego y subiendo a Santa Cruz (camino tradicional de los que venían de Meira a Santa Cruz, según, p. e., Tito, y ruta que señala esta tradición que seguían a monxiña y su madre, doña María do Campo) hay 2 kms. En la otra posibilidad, que sería do Penedo a Troáns hay otra tirada larga, más o menos como a Cuntis.

     Si pensamos en lo que se quejan los rapaces de tener que andar, o los padres de tener que llevar a los rapaces en brazos, no parece una posibilidad disparatada.

  Dicho de otra manera, me parece casi seguro que la iglesia de Santa Cruz de Lamas, (aunque seguramente no en el mismo estado que ahora) es la misma a la que la niña María Antonia y su madre iban a oír misa habitualmente. 

Preciosísimo grupo escultórico:
La Virgen entregando el Escapulario
al General de la Orden,
San Simón Stock
      
     Para que puedan ver lo posible que esto es les pongo un enlace (hacer clic a continuación)
                                       al lugar exacto de la casa de la Madre M.A. 
     
        Su casa está exactamente bajo el punto rojo. Si miran arriba verán Cuntis, y abajo a la izquiera 'A Igrexa', que es el nombre oficial de Santa. Cruz, donde está la iglesia. En esa imagen puede verse claramente lo ventajoso que es ir desde allí a misa a 'A Igrexa' en vez de a Cuntis.

Talla de la V. del Carmen , siglo XVII:
M. M. Antonia contempló y honró
en Santa Cruz a esta "pequeña Carmelita".
     Pero es que todavía hay otra cosa: a todo esto hemos de añadir que Santa Cruz era, en toda la comarca, el lugar con mayor devoción a la Virgen del Carmen desde muy antiguo. En Cuntis no hay una especial devoción en torno a esta advocación. ¿No eran estos dos datos, la tradición de que María Antonia iba a esa iglesia y la gran devoción al Carmen en Santa Cruz, muy compatibles con su devoción a esta advocación? A esto habría que añadir la declaración de la Madre de que desde muy niña había sido muy devota de Santa Teresa, cuando ésta era apenas conocida en su entorno. ¿Era porque le había oído hablar de ella a algún predicador durante el Carmen de Santa Cruz?... 

    No obstante, la niña María Antonia no pudo asistir a misa en la actual iglesia, porque ésta fue inaugurada el 17 de septiembre de 1718. Antes de esta fecha había una iglesia más pequeña en mal estado (lo que ocasionó que el Arzobispo, en una de sus habituales visitas anuales, ordenara construir una nueva). Curiosamente el Arzobispo que inauguró esta iglesia (y el que posiblemente mandó construirla, porque el anterior estaba inválido y era improbable que visitara personalmente este lugar) fue Monseñor Luís de Salcedo y Azcona, Arzobispo de Santiago entre 1716 y 1722, y posteriormente arzobispo de Sevilla, donde recibió y apoyó calurosamente a la Madre María Antonia durante su visita a esta ciudad”.

Talla del Altar, siglo XVII, detalle.
     Hasta aquí nos hemos deleitado con la fluida exposición del investigador que se ha sabido mover con soltura por sus intuiciones basadas en datos reales que él conoce bien, por frecuentar estas zonas parroquiales de las que estamos hablando. Por nuestra parte añadir –tomando de la misma fuente que el resto del artículo- que en el interior de Santa Cruz de Lamas existen unas imágenes de la Virgen del Carmen que son verdaderas joyas de arte y devoción. La imagen más antigua del Carmen de la iglesia de Santa Cruz data, parece ser, del siglo XVII. Y el 7 de septiembre de 1762 se constituía la Cofradía del Carmen de Santa Cruz de Lamas, que existió hasta hace unos 40 años. ¿No es curioso que se fundara esa Cofradía del Carmen al año siguiente del Proceso de Información de la Madre María Antonia, es decir, a un año de su fallecimiento?

      Otra imagen especialmente bella, cobra su encanto por presentar el momento de la Entrega del Escapulario de nuestra Señora del Carmen al Carmelita inglés san Simón Stock, ofreciéndole el Privilegio Sabatino, y la promesa de su protección para con la Orden hasta el final. Este grupo escultórico data del año 1929, que después de su restauración, estuvo expuesto un tiempo en el Museo de Pontevedra. Por último, la imagen del Carmen de la capillita itinerante –también restaurada-, es más o menos de esta misma época.

     Terminamos este extenso artículo –del que no hemos querido omitir apenas nada, dado lo ameno e interesante de su contenido- con las mismas palabras con las que el autor del mismo nos lo remitía:

“Me gustaría que se considerara esta hipótesis sólo como una anécdota curiosa, como un “conto dos que van prá Arteixo”. ¡Y esto es todo! 

¡Qué día de fiesta era en  Santa Cruz el día do Carme!
Desde la niñez y la adolescencia, la imposición
del Santo Escapulario de María
era el mayor orgullo, diáfana felicidad,
como muestran estos rostros
en una fotografía no muy lejana a nosotros!


Una nueva Sección: ¡en nuestro BLOG, siempre tratando de mejorar!

      Amadísimos seguidores y amigos fieles de nuestra querida Madre María Antonia. Nos complace presentarles una largamente acariciada iniciativa que se estaba imponiendo: facilitar a todos aquellos de ustedes, que nos lo requerían el modo de poder hacer llegar hasta nosotras los donativos a favor de la Causa de Madre María Antonia de Jesús.
     
       Gracias a Dios, como podrán observar en las Secciones que se muestran en el frontispicio del Blog, podemos ya canalizar este generoso aporte que agradecemos de corazón. Nuestro más profundo deseo es, como bien saben, la divulgación para un conocimiento amoroso de la Madre, de su vida, escritos y santidad, que tanta influencia tiene en el Carmelo, en la Iglesia y en el mundo entero. Pero siguiendo el deseo y la amabilidad de tantos de ustedes de aportar su granito de arena, he aquí, entonces, un medio que consideramos será muy práctico y eficaz para todos. Muchísimas gracias.

       Sabemos que muchas veces se da de lo poquito que uno tiene, y eso da un valor inmenso al donativo. 
   
    Se acuerda uno sin poder evitarlo de la satisfacción con que San Pablo agradeció a las Iglesias primitivas el aporte tan humilde y cariñoso con que todos habían contribuido a una colecta en favor de una necesidad concreta que se había suscitado. Igualmente, nosotras agradecemos ese pequeñito esfuerzo que deseen y puedan hacer, recordando que el que nada tiene, probablemente tiene lo mejor: un amor y una confianza grande hacia la obra y la oportunidad de esta noble Causa de Canonización. 

      A todos agradecemos con reconocimiento tanta bondad. ¡Ella, la buena Madre María Antonia, amiga de los pobres, se lo premiará a su manera, es decir, “a lo humano, y a lo divino”!.-

¡Salió el sembrador a sembrar...!
  Aprovechamos esta entrada para manifestar también nuestro reconocimiento y simpatía hacia esa entusiasta "invasión" de muchachos y muchachas que se han puesto en contacto con nosotras pidiendo numeroso material de divulgación de nuestra Monjita del Penedo. ¡Ha sido toda una fiesta la distribución y envío de este copioso material! A los que estáis en el extranjero, os pedimos disculpas por el retraso. ¡Todo llegará! 
    
     Desde luego que semejante manifestación de disponibilidad nos ha emocionado hasta el fondo, y pensamos que estas “movidas” de espiritualidad son las que ayudan a la gente a encontrar esperanza en las dificultades serias de la vida. Madre María Antonia conocía el interior humano de cada persona con la que se encontraba. ¡Era una excelente psicóloga, sin estudios especializados! A ella le enseñaba el mejor Maestro, el Espíritu Santo, y dotada como estaba de una fina sensibilidad, consoló y acompañó en sus penas a muchas personas. 

     ¡Gracias, pues a vosotros, jóvenes inquietos y entusiastas!, que desde todos los puntos de España y de América os habéis tomado como cosa propia el animar la devoción a nuestra Venerable Madre María Antonia de Jesús. Que Dios os lo pague y bendiga vuestros deseos más profundos y los de vuestras familias.

             Carmelitas de Santiago de Compostela.

Remanso de Paz

       Hace muy poquitos días, dos amigos de la Madre María Antonia se fueron al Penedo a contemplar la serenidad majestuosa de sus aguas, transmitiendo, después de todo, Paz…  Algo así debe querer nuestra amable Madre regalarnos en este atardecer a los lectores que venimos en busca de su cercanía y su bondad…


           “¡Oh hijas mías, cuánto sentido tiene en sí esta palabra de paz, que pasa mucho más allá de lo que suena al oído exterior, y mucho más de la paz que nos manda que tengamos unos con otros como buenos hermanos, hijos de aquel Celestial Padre! Que, aunque a nosotras nos parezca que sólo nos pide su Majestad esta paz, que la tengamos entre nosotras mismas, creed que esta palabra de paz, encierra en sí toda cuanta perfección puede tener o alcanzar en esta vida un alma; esto es, si el Señor la hace tan dichosa de comunicarle todo el sentido y espíritu que contiene esta su divina palabra de PAZ".


¡Nueva Edición de una buena Biografía!


        El 18 de diciembre de 1991, dos años antes de verificarse la Apertura oficial del Proceso Diocesano de la Beatificación y Canonización de Madre María Antonia de Jesús, nuestra comunidad, gentilmente aconsejada por el que iba a ser nuestro Postulador general –padre Simeón de la Sagrada Familia, O.C.D.-, acometió, con ilusión y con entusiasmo, la elaboración de una Biografía documentada sobre la Sierva de Dios, nuestra madre Fundadora. Era el preludio del homenaje que la comunidad quería tributar a María Antonia en los albores de su Causa, para poder ofrecer al vasto público de fieles interesados una obra actualizada, quizás más manejable para las gentes de “nuestro hoy” -hacia la que iba principalmente dedicada- . Este libro fue patrocinado por la benemérita Fundación Barrié de la Maza, quien se encargó de su edición y difusión.

        La hermana carmelita descalza encargada de organizarlo y escribirlo –Hermana María Sofía de la Santísima Trinidad-, emprendió su tarea con encomiable tenacidad y competencia. Amiga de letras y muy bien preparada para ello, nos entregó al final un trabajo muy completo y espléndido, tanto en su forma literaria como en su fondo espiritual1.
        1 Hermana María Sofía falleció el pasado 19 de diciembre de 2017.

Hna. Mª Sofía festejando su 90 cumpleaños
           Pronto se alzaron voces de innegable satisfacción y simpatía hacia la nueva Vida actualizada de la Sierva de Dios. Voces polifónicas, venidas desde los puntos y los estamentos más dispares que se pudieran imaginar. La alegría, por nuestra parte, ante la buena acogida y el bien que hacía su lectura, nos llenó de consuelo, haciéndonos comprender que Madre María Antonia empezaba a ser conocida y amada de una manera más cercana y amplia, es decir, de una manera más universal.

    Esta Edición-Barrié se había agotado. De hecho, se nos han seguido haciendo pedidos del libro a los que no hemos podido corresponder. Apremiadas por este deseo de tantos devotos y buenos lectores, hoy podemos anunciarles con gozo que ya ha salido a la luz una segunda edición. Sabemos que será acogida con alegría y con interés notable, igual que ha sucedido con la anterior edición. En su segunda impresión, aparece añadido en la Biografía un Prólogo lleno de afecto de nuestro señor arzobispo, Mons. Julián Barrio Barrio. Pero no nos hemos querido contentar con esta segunda edición de imprenta, pues en nuestra gran audacia divulgativa, acariciábamos la santa ambición de poder digitalizarla, es decir, preparar tanto el texto como las fotografías de manera que se pudiese acceder al libro desde la red, desde el espacio de nuestro modesto Blog, pensando más que nada en aquellas personas que viven lejanas a nuestra patria, y que por lo tanto la adquisición de esta  obra se les haría excesivamente elevada por el coste de correos al extranjero. Hemos de agradecer una vez más a nuestro incondicional colaborador de la Causa de Madre María Antonia la realización de este excelente trabajo informático.

   ¡Pero no vamos a ser nosotras quienes hagamos elogio alguno de este libro! Vamos a dejar que sea un sacerdote muy amigo de la comunidad quien nos haga una recensión tan espontánea y vibrante como él mismo lo experimentó al encontrarse por primera vez con esta obra. No nos resistimos a evitar acotaciones, porque realmente, parece que por medio de esta pluma, la misma María Antonia nos estuviese diciendo su “propio parecer” acerca de su genial “biografía”:

       “Cuando me enteré que había salido de prensa el libro lo busqué por las librerías. Buena señal: en las que lo habían recibido se había agotado […]. Lo he leído de un tirón. Ahora lo hago reposadamente, “rumiando”. ¡Qué hermoso trabajo! Tal vez lo que más me haya sorprendido fuese la “identificación”. Es una biografía hecha “desde dentro”. La autora penetra de tal modo en el espíritu de María Antonia que se nos hace difícil el separar el relato de las citas. Una narración fluida, suavemente llevada para hacernos comprender cómo el Espíritu modela el barro hasta convertirlo en vaso que emana el perfume de Dios.

              Creo que otro acierto admirable ha sido el no hacernos “una vida de santos”. Y no por cuanto deje de mostrarnos  la santidad como un don generoso de Dios que arraiga en la entrega del hombre. Rehuye todo “acaramelamiento”. Hasta los fenómenos místicos nos parecen “exigibles” en la humanidad fuerte y suave de la Madre.

                Al leer el libro no puede uno dejar de imaginar a una de esas mujeres de las aldeas de Galicia de ojos claros y profundos, cabellos dorados, de cuerpo escaso de carnes, hecho de trabajo, renuncia y sufrimientos, con alma fuerte -incapaces de la desesperanza o el abandono- que viven profundamente la fe.

                Decir que el libro me ha gustado sería inexacto. Tal vez podría expresarlo mejor si afirmo que me ha “cogido”. Lo ha hecho al darme una Madre María Antonia histórica y atemporal, con una biografía rigurosa en sus datos y una santidad de siempre.

         La narración, elegante, sobria, sin concesiones a lo fácil, nos da una Madre María Antonia “viva”. Su lectura me ha hecho y hará, a cuantos lo lean, mucho bien.

         Deseo ardientemente que su próxima edición exija una corrección del título: “la santa madre María Antonia de Jesús”. Gracias y enhorabuena”.

        Con este afectuoso comentario –entre otros muchos que podríamos haber seleccionado- cerramos nuestra entrada de hoy. Les indicamos que si desean adquirir el libro pueden dirigirse a nuestros CONTACTOS, sea a través del correo electrónico, sea por teléfono: la comunidad es la distribuidora de esta segunda edición.

                  El enlace para acceder a la lectura de esta segunda edición es el siguiente:


        También les indicamos que en la Sección de este Blog –LIBROS- vienen consignados los precios de los que están actualmente a la venta, así como los enlaces para acceder a la lectura de algunos volúmenes allí presentados. Los pedidos pueden hacerlos a través de nosotras, como hemos indicado. Ojalá que esta nueva aportación facilite a muchos de ustedes la posibilidad de conocer mejor a Madre María Antonia de Jesús, para quererla más, enamorarse realmente de su alma, tan llena de humanidad y de sensibilidad espiritual, divina... Sigamos encomendándonos a ella con tesón y encomendemos a nuestros enfermos, familiares y todo tipo de preocupación o agobio:

                             ¡ella se interesa por nosotros!