Él nos amó primero.
El papa Francisco acuñó un término hermoso al referirse a su llamado a la vida sacerdotal. Afirma que, si nosotros buscamos a Dios, Él nos ha buscado antes; es decir, Dios nos primerea . Dios nos ha salido al encuentro antes de que nosotros lo encontremos a Él. Del mismo modo, en el Evangelio y en las cartas de san Juan es recurrente la afirmación que somos amados primero por Dios, es decir, primereados . Ese amor primero se manifiesta en el hecho de haber sido creados a imagen y semejanza de Dios; por lo tanto, el ser humano es pensado antes de su creación para relacionarse con la Trinidad. Dios también nos primereó con la vida: “lo que se hizo [en la Palabra] era la vida, y la vida era la luz de los hombres” (Jn 1,3); con la luz: “era la luz verdadera que ilumina a todo hombre” (Jn 1,9); y con la facultad de ser hijos de Dios: “a los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios” (Jn 1,12). En síntesis, Dios es amor y Él nos amó primero (1 Jn 4,8). ...








